Que no se acaben nunca los besos fugitivos, los robados, clandestinos.
Ojalá nunca mueran las malas lenguas, mucho menos las buenas.
Anhelo y deseas que los vidrios sigan escondiendo los encuentros.
Que la clandestinidad no pase a mayores
Que las caricias disfrazadas de amabilidad no pasen de moda.
Que siga habiendo disculpas, malos días y días mejores.
Que las manos no se alejen nunca.
Que los celos no se ahoguen en alcohol.
Que los sentimientos puedan ver la luz de una vez por todas.
Que las palpitaciones sean sinceras.
Que llegue todo. Que nada se acabe.
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